“… será útil aclarar que la lealtad debe ser alentada y cultivada voluntariamente, por propio deseo, por entenderse la belleza de ser leal. Es muy difícil ser leal, como es difícil explicarse la belleza. Quien quiera ser leal sin practicar espiritualmente esta virtud, lo único que está aprendiendo es la hipocresía y la mentira. Así como la nobleza hace leal; la lealtad ennoblece. Así como la mentira envilece, la vileza absorbe hacia la mentira.” Viris